La flor de Lili (Lilium) conocida comúnmente como Azucenas o lirios es una de mis flores ornamentales preferidas; desprende un aroma único sobre todo por la noche. Una fragancia única muy floral, muy femenina que la hace la reina de numerosos ramos y centros de flores en floristería.

Cuenta la leyenda que la flor de Lilium brotó de las lágrimas de Eva, cuando fue expulsada del paraíso y se dio cuenta que estaba esperando un bebé. Otra leyenda griega explica que esta flor se creó de las gotas de leche que la Diosa Hera dejó caer cuando amamantaba a su hijo Hércules.
Se trata de plantas perennes, bulbosas, cultivadas a menudo como ornamentales. Las azucenas o lirios florecen a partir de primavera, pero es hasta el verano cuando alcanzan su mayor esplendor. Se caracterizan por tener un aroma fuerte y agradable que incrementa durante la noche.
Las especies de Lilium, comúnmente llamada lirios, constituyen un género con alrededor de 110 integrantes que se incluye dentro de la familia de las liliáceas.

El género Lilium, de la familia de las Liliáceas, es nativo de China, pero está ampliamente distribuido por el hemisferio norte, y posee numerosos usos tradicionales. Los pétalos y bulbos de Lilium candidum por ejemolo han sido empleados como cataplasmas pectorales, para curación de heridas y tratamiento de mastitis y el herpes zóster, y los bulbos de L. martagon en el tratamiento de afecciones hepáticas. Lilium candidum es, además, utilizado en la medicina popular nipona para el tratamiento de heridas y quemaduras.
En los bulbos del género Lilium encontramos saponinas esteroideas, esteroles, polisacáridos fenilpropanoides y alcaloides.
En actuales estudios se está valorando su posible actividad antitumoral, antioxidante, antiinflamatoria y antidepresiva. En algunos casos, han mostrado actividad hipoglucemiante, hepatoprotectora y antibacteriana.