La salicaria (Lithrum salicaria) es una planta herbácea que puede alcanzar 1 ó 2 metros de altura. El tallo es erecto y las hojas ovales, lanceoladas y opuestas, cuyas flores terminales se agrupan en espigas compactas compuestas por ramilletes de florecillas de color morado. La encontraremos sobre todo cerca de zonas húmedas, a orillas de ríos y arroyos.

Los extractos fluidos y las infusiones de la sumidad florida desecada, entera o cortada de salicaria, con abundancia en taninos, se emplean popularmente como antidiarreico (diarreas leves). Aplicada externamente en forma de cataplasmas y decocciones es cicatrizante y antiséptica de heridas, hemorroides, estomatitis, blefaroconjuntivitis y eccemas. Es ligeramente hemostática, capaz de cortar hemorragias pequeñas, como un sangrado de nariz (se introduce en la nariz una hoja picada fresca).

Puede originar molestias gástricas, por su contenido en taninos.
