La hepática. Propiedades medicinales.

La Hepática, Hierba del hígado, Trébol dorado – Gibel-bedar ( Hepatica nobilis = Anemone hepatica) es una pequeña planta herbácea  que no sobrepasa los 20 cm de altura. Tiene un corto rizoma pivotante, del que salen las raíces fibrosas y las hojas. Estas son coriáceas, de limbo trilobulado, de 3 a 5 cm de longitud y algo más anchas que largas, con tres lóbulos enteros y redondeados, sensiblemente iguales. El haz es de color verde oscuro con manchas blanquecinas y brillante. El envés, de color violáceo, es velloso. Las hojas están sostenidas por peciolos que arrancan directamente desde el suelo. Las flores podemos encontrarlas desde blancas y azuladas a violáceas. Crece en bosques y lugares húmedos y gusta de sustrato calcáreo.

En las hojas se ha descrito la presencia de alcaloides (protoanemonina y anemonina) y saponósidos. La planta fresca es tóxica (contiene un glucósido tóxico- ranunculina), pero seca contiene anemonina antocianina, flavonoides, glicósidos y taninos.

Desde antiguo se le ha atribuido un efecto protector y estimulante del funcionamiento hepático, siguiendo la teoría de las signaturas, por sus hojas trilobuladas parecidas a este órgano. Hoy se sabe que esa creencia es errónea.

Popularmente se utilizó como diurética y antiinflamatoria intestinal, pero siempre han de emplearse las hojas secas para administrarla por vía oral; como hemos mencionado la planta fresca es tóxica. Por vía externa es vulneraria (cicatrizante) por lo que está indicada en forma de emplastos y cataplasmas con las hojas secas o en polvo para heridas, llagas, forúnculos y eczemas.

A día de hoy la Comisión E desaconseja su administración al considerar que no ha sido suficientemente demostrada la efectividad terapéutica de la droga y sus preparaciones y el riesgo que suoone por su toxicidad.


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