El laurel. Propiedades medicinales

El laurel – ereinotz, erramu – Laurus nobilis es un pequeño árbol de tronco recto, corteza lisa y grisácea, que alcanza los 10- 15 m de altura y que proyecta una densa sombra. Toda la planta contiene aceites esenciales que la hacen aromática, sobre todo sus hojas, que son simples, alternas, lanceoladas, y de color verde oscuro por ambas caras. Las flores son poco vistosas, de color amarillo pálido y aparecen en las axilas de las hojas. El fruto es globoide y carnoso, negro al madurar y del tamaño de un guisante. Laurus es el nombre que daban los romanos a esta planta y a sus hojas y nobilis quiere decir ‘noble’, aludiendo a las coronas de laureles – símbolo de victoria, con las que coronaban a los héroes triunfadores de las batallas o a los emperadores y nobles romanos. Como curiosidad , la palabra bachillerato proviene de este árbol, bacca-laureatus. Se extiende por todos los países de la Región Mediterránea, pero ha sido cultivado y naturalizado por toda la Península.

El principal uso del laurel es el de sus hojas secas o frescas como condimento alimentario, sus aceites esenciales le confieren un aroma peculiar muy apreciado a multitud de platos.

Medicinalmente se emplean sus hojas y especialmente los frutos, que son ricos en cineol, linalol, eugenol y terpineol, además de glicéridos como ácido oleico, linoleico, palmítico y láurico. 

Se ha usado tradicionalmente las infusiones y tisanas de hoja de laurel como tónico estomacal para facilitar la digestión en casos de inapetencia, dispepsias hiposecretoras, espasmos gastrointestinales, meteorismo y como expectorante – favorece la expulsión de las mucosidades de las vías respiratorias y tiene acciones bactericidas, por lo que resulta muy adecuado en caso de bronquitis, faringitis. al mismo tiempo, contiene ácidos grasos insaturados que contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, es diurético suave y ayuda a regular la menstruación.

El aceite esencial que se obtiene por prensado de los frutos se ha utilizado tópicamente como pediculicida (piojos – ac laúrico) y rubefaciente para el tratamiento de inflamaciones musculares y articulares. Se utilizaba también como antirreumático en pomada y linimento. Antiguamente se utilizaba en veterinaria el aceite de bayas de laurel, en uso externo, contra los piojos y los ácaros.

El aceite esencial y las trazas de alcaloides, pueden ejercer una acción tóxica sobre el sistema nervioso. El mayor peligro deriva de su confusión con el laurel-cerezo o Laurel real (Prunus laurocerasus) con el que guarda cierto parecido. Este último es extremadamente tóxico por ingestión para las personas, contiene heterósidos cianogénicos: prunasósido, que se desdobla en aldehido benzóico y ácido cianhídrico. La diferenciación es fácil – las hojas del laurel cerezo son dentadas y al triturarlas huelen a almendras amargas.

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