El liquidámbar (Liquidambar styraciflua) también llamado árbol del ámbar, ocozol, estoraque y árbol del estoraque es un árbol caducifolio de porte piramidal cónico. Su tronco es muy característico por las profundas hendiduras corchosas de la corteza. Las hojas se parecen a las del arce, muestran de 5 a 7 lóbulos bien marcados y con el margen aserrado y en otoño son un gran espectáculo adquiriendo vistosas tonalidades amarillas, rojas y burdeos. Florece en primavera, las flores masculinas se agrupan en racimos, mientras que las femeninas son largamente pedunculadas, ambas muy poco vistosas a diferencia del fruto capsular que se abre por dos valvas para dejar salir las semillas. El liquidámbar es originario del continente americano (Sur de los Estados Unidos hasta Panamá). Hoy en día, lo encontramos en nuestras ciudades como ornamental gracias al singular atractivo de sus hojas que se convierten en estrellas granates con la llegada del otoño. Linneo puso nombre al género Liquidámbar con el vocablo latino liquidus, “líquido”, y el árabe ámbar, en referencia a la resina aromática que exuda la corteza. La denominación de la especie styraciflua procede de la resina denominada styrax (estoraque) y del verbo latino fluere, que significa “fluir”. Se cuenta que fue un misionero inglés quien trajo este árbol por primera vez a Europa y lo plantó en Londres hacia 1681. Sin embargo, la primera noticia sobre esta especie se conoció años antes, en 1571 cuando el naturalista español Francisco Hernández, que fue enviado a las américas por Felipe II en misión exploratoria, se sorprendió al descubrir la resina aromática que exudaba el árbol y escribió que era semejante al ámbar líquido.

De la resina exudada de su corteza y sus hojas se extrae un bálsamo que se conoce como “estoraque americano” un líquido amarillento con un olor peculiar y de sabor ácido. El estoraque comercialmente se conoce como bálsamo styrax o aceite Liquidambar. Una característica de este aceite es que se endurece cuando entra en contacto con el aire; uno de sus primeros usos fue como incienso en los templos de las culturas prehispánicas. Otro de sus usos fue el darle más sabor al tabaco. Con la corteza se preparaba un jarabe para tratar la diarrea y la disentería en los niños. Se le atribuyen propiedades sudoríficas, estimulantes, diuréticas y antigonorréicas. Antiguamente se administraba en afecciones catarrales crónicas. Aplicado sobre la piel ha sido usado como desinfectante en ungüentos, emplastos y pomadas .
El aceite esencial de esta planta medicinal contiene styrol, vanillina, alcohol fenilpropílico, bencílico, etílico y cinámico.
En la actualidad su uso más común no es el medicinal, sino su empleo como aromatizante en cosmética para aromatizar jabones, esencias, pomadas y cremas. Es una de las materias primas naturales hoy en día más utilizadas en perfumería. Honduras es actualmente el único país productor comercial de bálsamo de Liquidámbar a nivel mundial, el pueblo Pech de Honduras ha mantenido la producción y el comercio durante siglos
