El galio, cuajaleche, presera, sanjuanera – Zia-belar – Galium verum L. es una planta cespitosa, con tallos de 15 – 120 cm, con tallos erectos y cuadrados. Las hojas estrechas y lanceoladas se agrupan en verticilos de 4-12 hojas y las flores son de color amarillo brillante y están agrupadas en densos racimos terminales que florecen de junio a agosto. La planta tiene un ligero olor a miel y sabor amargo, que resulta más intenso en las flores que en otras partes. Se cuenta que sus pequeñas flores amarillas se utilizaban en la antigüedad para enrubiar el cabellos, así como para cuajar la leche para hacer quesos, de ahí que se le conozca como «cuajaleches», su nombre científico deriva del latín galion (gala = leche). En el pasado se rellenaban los colchones con sus flores para que el olor de las mismas mataran las pulgas, quiźas por ello en inglés se l÷ apode «lady’ s bedstraw». Sus hojas se asemejan mucho a las del amor de hortelano (Galium Aparine L., Rubiaceae). Crece en pastos y matorrales, en bordes de caminos y cultivos en cualquier sustrato.

Aunque apenas se emplea hoy en día, tradicionalmente se utilizaban las sumidades floridas, cortadas en plena floración y secadas; se han descrito su uso como como antiespasmódica, astringente, diurética y vulneraria. Además también como remedio contra piedras o desórdenes urinarios. Se cree que puede emplearse como remedio para la epilepsia. Ésta y otras especies del género contienen asperulósido, una sustancia que puede convertirse en prostaglandinas, haciendo que tenga un gran interés desde el punto de vista farmacéutico. Las sumidades floridas presentan flavonoides , heterósidos de la quercetina (isorrutina, palustrósido, cinarósido), trazas de cumarinas (furomolugina), ácido galotánico, iridoides (asperulósido, escandósido, monotropitósido,..).