Estamos ya a las puertas del invierno, caen las temperaturas, los días acortan, frío, humedad, menos horas de sol, nuestro sistema inmunitario se debilita; esto unido a que pasamos mucho más tiempo en lugares cerrados hace que estemos más expuestos a gérmenes y que los virus respiratorios estén más activos y sean más resistentes al frío. Con la situación que estamos atravesando, este año debemos ayudar a nuestro sistema inmune más que nunca con el fin de prevenir. El uso de la mascarilla en los últimos tiempos junto a la concienciación sobre el distanciamiento social ha reducido a mínimos históricos los cuadros gripales; sin embargo, todo apunta a que, con la llegada del invierno y estos primeros fríos, los casos aumenten.
Es por este motivo por el que debemos prestar especial interés en ayudar a nuestro organismo a defenderse, y nada mejor para ello que reforzando nuestro sistema inmunitario. La fitoterapia es una muy valiosa alternativa para prevenir estos catarros, resfriados y gripes y para ayudarnos con toda esta sintomatología derivada de los procesos gripales, catarros, faringitis, afonías, tos y mocos. Hay que recordar siempre que cuando hablamos de fitoterapia, nos referimos al uso responsable y seguro de plantas medicinales que han demostrado su eficacia y que son empleadas en márgenes terapéuticos amplios, y que por ello son seguras y con un bajo porcentaje de efectos secundarios. Como siempre os digo, adquirirlas siempre en establecimientos que aseguren la calidad y buscar un consejo especializado. Si sois de los que como a mi os encanta salir al campo y buscar y preparar pequeñas recetas aquí os dejo las que para mí son mis esenciales de invierno, fáciles de encontrar y adquirir y muy útiles.

Como farmacéutica quiero recalcaros que los antibióticos no combaten las infecciones causadas por virus, como puede ser el resfriado, o la gripe. Debemos evitar el uso de estos en este tipo de proceso víricos para no contribuir aún más a generar resistencias. Muchos de estos procesos invernales desaparecen por sí solos en pocos días,» hay que pasarlos», los síntomas suelen ser molestos y frente a los numerosos anticatarrales, antitusivos, etc., que hay en el mercado con analgésicos, antinflamatorios de síntesis etc, podemos recurrir a nuestras queridas plantas medicinales.
¿ Cómo reforzar nuestro sistema inmunitario? ¿Cómo prevenir?
Hay multitud de plantas que pueden ayudar a nuestro sistema inmune, mencionaros las tres que más me gustan:

El primero que quiero mencionaros es el fruto del rosal silvestre (Rosa canina), el escaramujo, tan presente en nuestro entorno y que si dais un paseo ahora están cargaditos. Comúnmente se le conoce como «tapaculos» por sus propiedades astringentes antidiarreicas, pero hoy la rescato por ser una increíble fuente de flavonoides antioxidantes y por su alto contenido en vitamina C que le convierte en un excelente antiescorbútico y un remedio eficaz en la prevención de resfriados y gripes y un excelente reconstituyente en las convalecencias. Podemos preparar infusiones, decocciones y jarabes. Es importante mencionar que ha de estar bien maduro y, antes de ingerirlo, tendremos que quitar las semillas duras y los pelillos que tiene en su interior. Otra forma muy habitual de tomar este fruto del rosal silvestre es como mermeladas, confituras o jalea. Ni que decir que, por supuesto podemos reforzar el consumo en esta época de otros alimentos frescos con alto contenido en esta vitamina como la naranja, mandarina, o kiwi y también hortalizas como los pimientos, el brócoli, la coliflor o las espinacas.
Ahora hablaros de dos alternativas que podéis adquirir en farmacias y herbolarios muy valiosas para reforzar el sistema inmunitario:
La equinácea (E. angustifolia, E. pallida y E. purpurea) – es uno de los mejores estimulantes inmunitarios, la mejor para la prevención. La echinacea estimula las defensas inespecíficas del organismo (macrófagos, citoquinas y granulocitos, favoreciendo la fagocitosis e inhibe la hialuronidasa). Sus polisacáridos, glicoproteínas y alquilamidas actúan incrementando el número de glóbulos blancos en sangre y favoreciendo la síntesis del interferón, una molécula esencial en el proceso de la inmunidad. No es una planta propia de nuestra zona, aunque empieza a verse ya plantada en algunas rincones, es originaria de las praderas de Estados Unidos y fue muy utilizada por los indios americanos. La flor es espectacular. La encontraremos en muchas presentaciones (extractos, tinturas, grageas) y es muy útil para prevenir, suavizar los síntomas, acortar la duración y evitar recaídas. Localmente presenta actividad cicatrizante y puede emplearse el jugo en lesiones. Se considera a la equinácea una planta inmunomoduladora capaz de estimular la respuesta inmunitaria sobre todo a corto plazo, por ello los tratamientos con ella no debería ser prolongados (no más de 8 semanas) por posible disminución de su efectividad, seguidos de iguales periodos de descanso. Se desaconseja en pacientes con insuficiencia hepática, inmunodeprimidos, con tratamientos inmunosupresores y como la mayoría de las plantas medicinales en embarazo, lactancia y niños pequeños.
Miel, Jalea real y propóleo
La miel es el mejor endulzante natural que tenemos con demostradas propiedades antisépticas, antinflamatorias y reforzantes del sistema inmunitario.
La jalea real más que una planta es un complemento alimenticio, un suplemento dietético. Se trata de una sustancia espesa y lechosa segregada por las abejas obreras más jóvenes para alimentar a la reina y sus larvas, compuesta en su mayor parte por agua, aunque también contiene una gran cantidad de nutrientes, proteínas, ácidos grasos, vitaminas de los grupos A, C, D, E y, especialmente, B, además de minerales e hidratos de carbono, lo que la convierte en uno de los alimentos naturales más potentes que existen gran poder nutritivo, reconstituyente y revitalizante. Debido a su enorme potencia energizante, es importante consumirla de forma moderada, no debe consumirse de manera prolongada durante largos períodos de tiempo. Lo ideal es llevar el control de las tomas y los descansos, y, por ejemplo, tomar jalea real durante 1 o 2 meses, dejando un mes de descanso entre períodos de toma. Las dosis recomendadas son: en el caso de los adultos, una dosis diaria aproximada de 500 mg sin llegar, en ningún caso a los 1.000 mg por día y en los niños esta proporción debe reducirse a la mitad.
El Propóleo que, aunque no es una planta es muy interesante, es una mezcla resinosa compuesta por resina de la secreción orgánica de árboles que las abejas elaboran junto con cera para proteger y sellar sus colmenas. Se compone de aceites esenciales, resinas, polen, minerales y vitaminas (sobre todo provitamina A y vitaminas del grupo B). Entre todos estos compuestos, los ácidos orgánicos y los compuestos fenólicos, son los que hacen que tenga cualidades de reforzamiento para el organismo ante resfriados, rinofaringitis, irritaciones de la garganta, afonías o ronqueras. Actúa como antiséptico, antiviral y antiinflamatorio natural. Lo encontraremos en extractos, sprays, pastillas.de chupar, a mí me parece muy útil en casos de afonías, faringitis, personas con la garganta delicada, que hablan mucho ( profesores, ponentes…).
Vamos ahora con las reinas del invierno – las infusiones de plantas medicinales – juegan un gran papel en caso de resfriados y trastornos respiratorios, ya que existen muchas plantas con acciones específicas. Además son una forma de dar al organismo un aporte extra de líquido muy importante para mantenerse hidratado, fluidificar moco, bajar la temperatura corporal. Si éstas no son del gusto del paciente muchas de estas plantas las encontraremos formando parte de otro tipo de preparados fitoterápicos como en cápsulas, grageas, gotas o jarabes. A todas estas infusiones podemos añadirles un poco de miel que además de endulzar y enmascarar el sabor, multiplica el efecto beneficioso de estas tisanas; así como un poco de zumo limón que es antivírico y descongestivo. Como regla general, lo habitual es añadir una cucharada pequeña colmada por taza de infusión.
A pesar de ser las más utilizadas tradicionalmente yo os recomiendo que siempre que podáis recurráis a preparados fitoterápicos estandarizados ya que con las infusiones es difícil ajustar dosis, mientras que con los preparados comercializados (grageas, comprimidos, tinturas, extractos jarabes … ) nos especifican perfectamente la cantidad de mg por toma y además consiguen aunar varias de las siguientes plantas potenciando sinérgicamente sus efectos mejorando su eficacia.
Mucho cuidado siempre con la utilización de plantas medicinales en embarazo, lactancia, niños, pacientes muy polimedicados e inmunodeprimidos y demás situaciones.
Mi top 10 de remedios naturales para el invierno
Para la tos productiva, tos con flemas. Expectorantes y antitusígenos:
El tomillo (Thymus vulgaris) – Las sumidades floridas (hojas y flores enteras) y el aceite esencial que contienen entre otros timol, carvacrol y flavonoides tienen una gran capacidad antitusiva, antiinfecciosa, así como fluidificante. Está considerado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como expectorante probado para combatir la tos asociada al resfriado. Puede consumirse junto con hiedra y prímula para potenciar su efecto. Es uno de los mejores desinfectantes naturales que se conocen – es un potente antiséptico respiratorio que elimina los gérmenes y minimiza los síntomas de las infecciones, como el malestar o la fiebre. Además actúa como tónico y revitalizador (por algo le denominan el ginseng ibérico). En infusión se aconseja tomar tres tazas diarias con una cucharadita de flores secas por taza.
Las hojas de la hiedra (Hedera helix L.) posee excelentes propiedades expectorantes, reconocidas por su alta eficacia ante la tos productiva y las afecciones bronquiales. El mecanismo de acción de la hiedra no se conoce del todo, pero los resultados de estudios recientes sugieren que las saponinas triterpénicas de las hojas de esta planta favorecen la dilatación de los bronquios en los pulmones y estimulan la secreción de las flemas. Numerosos estudios científicos han demostrado que su acción expectorante es equiparable, incluso superior, a la de otros fármacos mucolíticos habituales como la acetilcisteina o el ambroxol.
La raíz prímula o primavera (Primula veris) – tanto la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como ESCOP aceptan su uso tradicional como expectorante en caso de tos asociada a resfriados. La raíz y el rizoma contienen derivados salicílicos, heterósidos fenólicos (primaverósido y primulaverósido) con acción mucolítica y expectorante; produce un incremento de la secreción bronquial, fluidifica las mucosidades y reduce su viscosidad, mientras que las flores destacan por sus flavonoides y saponósidos triterpénicos.

Tos seca ,tos irritativa, sin flemas:
En el caso de una tos seca e irritativa, la Drosera (Drosera rotundifolia) se presenta como la mejor opción. Se puede tomar en jarabe, infusión o extracto líquido. Como curiosidad deciros que es una planta carnívora (insectívora) que se alimenta de pequeños insectos. No es una planta que se encuentre fácilmente, crece en lugares fríos como altos de montaña y es una planta protegida en España, que solo se puede arrancar en caso necesario – esto explica que sea una planta de uso limitado en fitoterapia. Florece a principios de verano y para su uso medicinal se cosecha la planta entera. Contiene entre otros naftoquinonas (plombagina y metilhidrojugona) con acción espasmódica y antibacteriana, ayuda a relajar los músculos de las vías respiratorias, ayudando a calmar la tos persistente, o la tos seca e irritativa, la bronquitis crónica e incluso episodios de asma. Para prepararla en infusión se sirve una cucharada sopera rasa de la mezcla por vaso de agua, se hierve durante 2 minutos, se deja aproximadamente 10 minutos más en infusión y se bebe una taza, bien caliente, hasta tres veces al día.
Descongestivos
Las hojas de eucalipto (Eucalyptus globulus Labill.) poseen un efecto mucolítico que ayuda a limpiar y a abrir las vías respiratorias. El aceite esencial presente en las hojas del eucalipto es antitusivo, expectorante y un excelente antiséptico pulmonar: en su composición emcontramos el eucaliptol (1,8 —cineol), flavonoides y triterpenos. Se puede tomar en infusión combinado con miel, limón o menta utilizando una o dos hojas por cada taza de agua hirviendo, o se pueden tomar baños de vapor de pecho y cabeza. Los vahos o inhalaciones de eucalipto, por ejemplo, descongestionan las vías respiratorias altas al mismo tiempo que, por su poder antiséptico, evitan complicaciones bacterianas Su aceite esencial es muy eficaz diluido en agua para hacer gargarismo en caso de anginas o garganta congestionada. También se puede utilizar en un difusor de aceites esenciales para descongestionar la nariz. (Podemos preparar unos 10 gramos de hojas picadas y un litro de agua, se hierve, se retira del fuego y se coloca el recipiente en la habitación cerca de la persona que debe aspirar los vahos dejando que el vapor difunda el ambiente)
El aceite esencial de menta (Mentha piperita L.) además de tener excelentes propiedades para el sistema digestivo, actúa como descongestionante nasal y expectorante, por lo que nos ayuda a evitar y a tratar la congestión nasal que suele venir asociada por procesos catarrales.

Debe tenerse en cuenta que tanto el aceite esencial de eucalipto como el de menta, están contraindicados en caso de ataque de asma agudo, pues podrían ocasionar apneas, y deben evitarse también en niños pequeños.
Antiteŕmicos, diaforéticas para bajar la fiebre:
La flor de saúco (Sambucus nigra) tiene propiedades diaforéticas – sudoríficas – favorece la sudoración y calma la tos. También se le reconoce cierta acción antiviral y revitalizante de las defensas naturales que ayuda a acortar resfriados y gripes. Hace bajar la fiebre, ayuda a restaurar las mucosas y, como tiene propiedades antirreumáticas, también va bien para aliviar los dolores musculares y el malestar general provocado por el resfriado. Se puede tomar en jarabe y en infusión, la cual debe prepararse con una cucharada sopera de flores desecadas o de hojas por cada taza de agua y tomarse unas 2/3tazas día, mejor por la tarde – noche. Se suele combinar con regaliz, pulmonaria, eucalipto o llantén, que alivia la irritación de las mucosas.
Mucho cuidado con confundir estos dos primos hermanos, el saúco común (Sambucus nigra) con su primo el sauquillo, yezgo o saúco menor ( Sambucus ebulus). El primero tiene numerosísimas propiedades medicinales, mientras que el segundo es bastante tóxico sobre todo sus frutos que pueden producir serios problemas cardiacos.

Podríamos mencionar otras muchas como por ejemplo el Jengibre (Zingiber officinale) (antimicrobiano y antiinflamatorio) que es excelente para las náuseas y los vómitos además de para tratar resfriados y gripes, el regaliz (Glycyrrhiza glabra L.) que contiene glicirricina que inactiva e inhibe el crecimiento de una cierta variedad de virus, incluidos los de la influenza o incluso la corteza de la canela (Cinnamomum verum) que ayuda a aliviar el resfriado y sus síntomas más comunes, como la fiebre y el moquillo.
Malestar de garganta, picor, faringitis
Un remedio tan simple como eficaz es el agua tibia con limón y miel que alivia tanto la infección de garganta, la irritación y el picor que produce la tos. Es tan simple como calentar agua, añadirle el zumo de medio limón, unas cucharaditas de miel pura de abeja y beber a pequeños sorbos. Se puede tomar esta bebida varias veces al día. Algunas plantas útiles contra las disfonías (afonía, ronquera) que en infusión pueden utilizarse como gargarismos que suavizan la mucosa faríngea al tiempo que la protegen y desinflaman:
Las flores y hojas de la malva (Malva sylvestris) a menudo constituye la mejor solución para el clásico resfriado que se presenta de repente Contiene abundantes mucílagos que actúan como demulcentes. Puede prepararse en infusión simple o con semillas de anís verde. La proporción es de una cucharada de la mezcla por taza que se infunde diez minutos y se cuela. La bebida tiene un color oscuro y un sabor herbáceo que el anís consigue endulzar.
La raíz de malvavisco (Althaea officinalis L.) al igual que la malva también es muy rica en mucílagos, asi como por ejemplo las hojas de llantén (Plantago lanceolata L.); por su contenido en mucílagos, actúan como demulcentes, con efectos antiinflamatorios locales que alivian las molestias de garganta, protegen y regeneran la mucosa orofaríngea, promueven la expectoración y ayuda a limpiar las vías respiratorias.

Para la garganta irritada puede ser de gran ayuda hacer unas gárgaras de infusiones de plantas antisépticas como la salvia. Se puede preparar una infusión de salvia, manzanilla, limón, menta y tomillo para hacer gárgaras. La hoja de la salvia (Salvia officinalis) posee acción antibacteriana y antifúngica, debida principalmente al aceite esencial (cetonas monoterpénicas bicíclicas: α-tuyona, y en menor proporción, ß-tuyona, alcanfor, 1,8-cineol y borneol libre y esterificado) y acción antiviral debida, en parte, a los diterpenos. Se emplea para la preparación de infusiones y extractos acuosos e hidroalcohólicos utilizados en forma de gargarismos, colutorios y otras aplicaciones tópicas.
Las flores de gordolobo (Verbascum thapsus L.) también con abundantes mucílagos son de gran ayuda como demulcentes y expectorantes suaves, ayudan a calmar la irritación de garganta, siendo muy útil en casos de ataques de tos seca. El té de gordolobo se emplea para combatir la irritación de las vías respiratorias, la tos y el asma, facilita la salida de la mucosidad y alivia la sensación de ahogo. Se aconseja la toma de tres o cuatro tazas al día. Eso sí, un consejo útil es filtrar cuidadosamente la infusión, ya que los estambres de las flores expulsan muchos pelitos que pueden resultar irritantes.
Antisépticos y antibióticos naturales:
Por último, quería mencionaros tres ingredientes presentes en todas nuestras cocinas como son:

El bulbo del ajo (Allium Sativum L.) además de sus efectos beneficiosos ante la presencia de lípidos en sangre, el sistema circulatorio y la tensión arterial, los compuestos sulfurados del ajo poseen una acción antimicrobiana importante sobre diversos patógenos responsables de resfriados y otras afecciones respiratorias. Contiene altos niveles de aliína, un aminoácido sulfurado que le confieren su mayor actividad antiviral: es un antibiótico natural. Podemos preparar un infusión de ajo con tres dientes de ajo en pedacitos, los ponemos a hervir 10 minuto con un litro de agua, dejamos reposar, colamos la infusión y nos la tomamos aún caliente (2 tazas/ día). El ajo en grandes cantidades puede tener un efecto anticoagulante, se debe consumir con precaución.
El bulbo de la cebolla (Allium cepa) – Muy conocido el remedio tradicional muy utilizado entre madres con niños pequeños que consiste en partir una cebolla por la mitad, añadirle un poco de azúcar y agua para que sude más y colocarla al cabecero de la cama. En su composición encontramos alicina, flavonoides como la quercitina y compuestos azufrados. La cebolla tienen una reacción química con el aire, que crea vapores que calma la irritación, hidrata las mucosas y permite a los que tosen, respirar mejor. Podemos preparar infusiones de cebolla, cataplasmas de cebolla y jarabe de cebolla, miel y limón:
Las sumidades floridas del oŕégano (Origanum vulgare L) al igual que el tomillo su aceite esencial es rico en timol y carvacrol y es también muy útil para aliviar los síntomas de los resfriados y catarros, es considerado también un antibiótico natural. Se puede preparar una infusión con una cucharadita de hojas secas de orégano en una taza, agrega agua caliente, tapa y deja reposar 3 minutos. Después cuela y bebe cuando se temple.
Además de las plantas medicinales aquí descritas podría mencionaros muchísimas más como el tusílago, el jengibre, la grindelia, el regaliz …, pero he querido resaltar algunas de las que me parecen más importantes. Deciros que he intentado que todas las aquí descritas estén avaladas por numerosos estudios y aprobados sus usos por los principales organismos internacionales, EMA, INFITO, ESCOP… . La naturaleza es una gran fuente de recursos. Podemos hacer mezclas y beneficiarnos de muchas de sus propiedades al mismo tiempo. Muchos preparados fitoterápicos incorporan en sus jarabes, grageas y pastillas de chupar varias de las aquí mencionadas y otras para lograr un efecto sinérgico mucho más completo. Siempre recurrir a un consejo especializado porque aunque son bastante seguras no están exentas de posibles interacciones o de estar contraindicadas en determinadas situaciones.