La llegada del otoño va acompañada para algunos de un cambio de ánimo con sentimientos de melancolía, tristeza, insomnio, irritabilidad y síntomas físicos como cansancio, la conocida “astenia otoñal”, dolor de estómago, inapetencia o falta de atención. Se debe sobre todo a la disminución de horas de luz, a la bajada de las temperaturas y a la incorporación a la rutina laboral que tras los meses de verano provocan un desorden biológico en nuestro organismo. El mejor tratamiento es la prevención. Para ello, existen una serie de recomendaciones que pueden ayudarnos a evitar la aparición de la astenia y todos estos síntomas en otoño. Hemos de darle tiempo a nuestro organismo a que se readapte y recupere el ritmo.

La reducción de horas de luz es la principal culpable del «bajón» otoñal porque nuestro organismo produce menos serotonina. La exposición a la luz del sol siempre que podamos reducirá la presencia de melatonina y aumentará la de serotonina, por lo que la sensación de cansancio durante el día será menor. Debido a la falta de sol podemos sufrir falta de vitamina D3 (lo que causa fragilidad en los huesos) o depresiones. En el primer caso, podemos tomar complementos de calcio y vitamina D3 y, en el segundo , por ejemplo, el hipérico o hierba de San Juan.
En este periodo de transición del año es muy importante prestar atención a nuestro sueño y mantener una rutina saludable. Hemos de procurar dormir 6 – 8 horas, y mantener horarios más o menos estables. Es recomendable dormir a oscuras, y hemos de evitar la luz de ordenadores, tabletas o móviles a última hora ya que altera la segregación de melatonina y retrasa la conciliación del sueño. Podemos ayudarnos con plantas medicinales, que nos ayudarán a dormir de forma totalmente natural y sin efectos secundarios. La lavanda, la valeriana, la pasiflora, la melisa, la tila, la hierbaluisa, el espino blanco, o la amapola de California, gracias a sus efectos relajantes y sedantes e hipnóticos sirven de apoyo no solamente para conciliar el sueño, sino para que este sea de calidad.
Otro punto importante para poder hacer frente al otoño es la práctica de ejercicio de manera regular nos ayuda a manteneros sanos y al hacerlo generaremos endorfinas que nos ayudan a vencer la melancolía y la apatía. Es preferible la práctica de ejercicio al aire libre y durante las horas del día de más luz. El ejercicio nos ayudará a coger tono muscular y fondo, y a eliminar toxinas.
Plantas que pueden ayudar a reforzar nuestro sistema inmunitario
El fruto del rosal silvestre (Rosa canina), el escaramujo, es una increíble fuente de flavonoides antioxidantes y su alto contenido en vitamina C le convierte en un remedio eficaz en la prevención de resfriados y gripes y un excelente reconstituyente en las convalecencias. Podemos preparar infusiones, decocciones y jarabes. Es importante mencionar que ha de estar bien maduro y, antes de ingerirlo, tendremos que quitar las semillas duras y los pelillos que tiene en su interior. Otra forma muy habitual de tomar este fruto del rosal silvestre es como mermeladas, confituras o jalea.
La equinácea es uno de los mejores estimulantes inmunitarios, la mejor para la prevención. La Echinacea estimula las defensas inespecíficas del organismo. Sus polisacáridos, glicoproteínas y alquilamidas actúan incrementando el número de glóbulos blancos en sangre y favoreciendo la síntesis del interferón, una molécula esencial en el proceso de la inmunidad. La encontraremos en muchas presentaciones (extractos, tinturas, grageas) y es muy útil para prevenir, suavizar los síntomas, acortar la duración y evitar recaídas. Se considera a la equinácea una planta inmunomoduladora capaz de estimular la respuesta inmunitaria sobre todo a corto plazo, por ello los tratamientos con ella no debería ser prolongados (no más de 8 semanas) por posible disminución de su efectividad, seguidos de iguales periodos de descanso. Se desaconseja en pacientes con insuficiencia hepática, inmunodeprimidos, con tratamientos inmunosupresores y como la mayoría de las plantas medicinales en embarazo, lactancia y niños pequeños.
Miel, Jalea real y propóleo
La miel es el mejor endulzante natural que tenemos con demostradas propiedades antisépticas, antinflamatorias y reforzantes del sistema inmunitario.
La jalea real más que una planta es un complemento alimenticio, un suplemento dietético. Se trata de una sustancia espesa y lechosa segregada por las abejas obreras más jóvenes para alimentar a la reina y sus larvas, compuesta en su mayor parte por agua, aunque también contiene una gran cantidad de nutrientes, proteínas, ácidos grasos, vitaminas de los grupos A, C, D, E y, especialmente, B, además de minerales e hidratos de carbono, lo que la convierte en uno de los alimentos naturales más potentes que existen gran poder nutritivo, reconstituyente y revitalizante. Debido a su enorme potencia energizante, es importante consumirla de forma moderada, no debe consumirse de manera prolongada durante largos períodos de tiempo.
El Propóleo que, aunque no es una planta es muy interesante, es una mezcla resinosa compuesta por resina de la secreción orgánica de árboles que las abejas elaboran junto con cera para proteger y sellar sus colmenas. Se compone de aceites esenciales, resinas, polen, minerales y vitaminas (sobre todo provitamina A y vitaminas del grupo B). Entre todos estos compuestos, los ácidos orgánicos y los compuestos fenólicos, son los que hacen que tenga cualidades de reforzamiento para el organismo ante resfriados, rinofaringitis, irritaciones de la garganta, afonías o ronqueras. Actúa como antiséptico, antiviral y antiinflamatorio natural. Lo encontraremos en extractos, sprays, pastillas de chupar, a mí me parece muy útil en casos de afonías, faringitis, personas con la garganta delicada, que hablan mucho ( profesores, ponentes…).
Infusiones de plantas para vencer el agotamiento en otoño
Las infusiones de plantas medicinales son una forma de dar al organismo un aporte extra de líquido muy importante para mantenerse hidratado, fluidificar moco, bajar la temperatura corporal. Podemos añadirles un poco de miel que además de endulzar y enmascarar el sabor, multiplica el efecto beneficioso de estas tisanas; así como un poco de zumo limón que es antivírico y descongestivo. Como regla general, lo habitual es añadir una cucharada pequeña colmada por taza de infusión.

El tomillo es uno de los mejores desinfectantes naturales que se conocen , es un potente antiséptico respiratorio que elimina los gérmenes y minimiza los síntomas de las infecciones, como el malestar o la fiebre. Además actúa como tónico y revitalizador. En infusión se aconseja tomar tres tazas diarias con una cucharadita de flores secas por taza.
El orégano, al igual que el tomillo su aceite esencial es rico en timol y carvacrol y es también muy útil para aliviar los síntomas de los resfriados y catarros, es considerado también un antibiótico natural. Se puede preparar una infusión con una cucharadita de hojas secas de orégano en una taza, agrega agua caliente, tapa y deja reposar 3 minutos. Después cuela y bebe cuando se temple.
La salvia nos ayuda a fortalecer el sistema inmune y a eliminar bacterias gracias a su efecto antiséptico.
Las infusiones con jengibre o canela nos ayudan a combatir el enlentecimiento o ralentización de la función metabólica. Podemos preparar una infusión de té verde con limón y jengibre, o bien te verde con canela y miel.
El romero es una de las plantas aromáticas más populares en la zona mediterránea y nos puede ayudar a cargarnos de energía, actúa como un estimulante suave que nos ayuda frente al cansancio físico y mental. Podemos tomarla tanto en infusión como en tintura alcohólica.
En esta entrada yo he querido acercaros plantas que podemos encontrar fácilmente en nuestro entorno, que nos son conocidas, y que tienen grandes propiedades medicinales. Sin embargo, también quiero mencionaros las llamadas «plantas adaptógenas» entre las que podríamos mencionar el ginseng, la rhodiola, el eleuterococo, el astrágalo o el tulsi. Ayudan al cuerpo a restablecer el equilibrio y adaptarse al estrés. Actúan aumentando la resistencia del cuerpo a múltiples factores estresantes, incluidos los físicos, emocionales, químicos y ambientales. Quizás una de las más difundidas e incorporada en multitud de preparados es el ginseng, una planta originaria de China que ha sido utilizada desde la antigüedad por sus propiedades estimulantes sobre el sistema nervioso central. Además de actuar frente a la fatiga, también incrementa la resistencia física y la capacidad de adaptación a los cambios y el estrés. No obstante, no debe ser consumida más allá de media tarde, para no sufrir insomnio, y en caso de padecer taquicardias o tensión alta.
Complejos vitamínicos y suplementos dietéticos
Para combatir esta astenia otoñal, una de las claves es llevar una dieta equilibrada y reforzar en estos meses el consumo de frutas, frutos secos, verduras y hortalizas que nos aportarán todas las vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Las vitaminas son fundamentales para aprovechar los elementos energéticos que obtenemos a través de la alimentación, funcionan como coenzimas y nos permiten aprovechar todo lo que comemos. Las frutas y las verduras son alimentos con gran aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes. Conviene comerlos crudos para evitar la pérdida que ocurre con la cocción.
La naturaleza es muy sabia y nos da en cada momento lo que necesitamos. En otoño encontramos en el mercado verduras como las coles, ricas en potasio y vitaminas del grupo B o la calabaza, que tiene betacarotenos y aporta vitamina A y C. Aportan antioxidantes, cuya ausencia provoca un estrés oxidativo que ocasiona una astenia continua. Frutas, verduras y hortalizas las contienen. Además, las frutas de otoño como las granadas o las manzanas son más densas y contienen más azúcares que las frutas de verano. El membrillo es rico en fibra soluble (pectina). Es también la época de los cítricos, que aportan vitamina C, y las frambuesas y moras, potentes antioxidantes.
Si se necesitan suplementos, generalmente y salvo prescripción médica, es preferible consumir un multivitamínico que preparados que contengan dosis elevadas de una sola vitamina o mineral, ya que el exceso de una u otro podría ser más perjudicial que beneficioso. Siempre es importante recurrir a con un profesional de la salud, pero algunos consejos generales importantes son:
Generalmente es preferible consumir un multivitamínico en lugar de preparados que contengan dosis elevadas de una sola vitamina.
Estos suplementos nunca deben ser el sustituto de una dieta equilibrada.
Evitar la caída del cabello
Los especialistas señalan que, normalmente, esta pérdida de cabello es totalmente temporal y se recupera a los dos o tres meses. Pero si la pérdida es demasiado acentuada podemos plantearnos recurrir a al toma de suplementos de:
Vitaminas del grupo B: aunque se encuentran en alimentos básicos como el pan integral o el arroz, puede que tu organismo requiera mayor cantidad. En especial la biotina o vitamina B5.
Zinc y selenio: estos minerales son excelentes para la piel y el cabello.
Queratina, sabal y catalasa: estas sustancias son específicas para fortalecer el cabello.
Derivados del azufre: si tienes también debilidad en las uñas prueba suplementos que contengan compuestos azufrados además de vitaminas necesarias para el cabello.
Para combatir la debilidad en el cabello, podemos preparar remedios caseros que incorporen por ejemplo salvia combinada con otras plantas, como el tomillo y el romero, que aportan fuerza y brillo al cabello. El ginseng nutre el cuero cabelludo, fortalece los folículos pilosos y las raíces, lo podemos encontrar en forma de ampollas, o bien en preparados complejos. También es muy conocida la capacidad anticaída de la ortiga, ya que mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo gracias a sus propiedades estimulantes y regeneradoras, además de proporcionar brillo, volumen y un aspecto más saludable.