El verano huele a lavanda

Para mi la lavanda es, sin duda, una de las fragancias que asocio al descanso y a los días estivales. Aquí os comparto un extracto de mi libro sobre ella:

«Probablemente el aroma de la lavanda sea uno de los perfumes más antiguos del mundo. Su nombre procede del latín “lavare” que significa lavar, y es que el “agua de lavanda” ya era usada por los romanos como un apreciado aliado para la higiene y la belleza.

Las flores de lavanda se harían muy populares en Inglaterra durante el reinado de Enrique VIII, se empleaban para endulzar el olor de la ropa de cama, el aire de la habitación e incluso para pulir los muebles. Las flores desecadas y en pequeñas bolsitas se suelen colocar en el interior de las almohadas, de los muebles y armarios, y para perfumar la ropa y preservarla de las polillas.

Desde la antigüedad esta hierba ha sido utilizada para relajar el cuerpo y la mente, así como en hechizos y rituales de amor, se incluía en pociones para atraer a la persona amada y apaciguar las discusiones. Las lavandas, a nivel espiritual, nos ayudan a liberarnos de bloqueos personales y a afrontar nuestros temores o miedos. Se dice que con el simple hecho de oler su fragancia diariamente nos recargamos de energía positiva e incluso que aumenta la longevidad de las personas.

Hoy en día se cultiva en todo el mundo como ornamental y por sus excelentes propiedades medicinales. Medicinalmente se emplean las sumidades floridas recolectadas al principio de la floración y en menor medida las hojas, así como su apreciado aceite esencial.»

📖💜🌱Extracto libro «Herbario Medicinal Urbano». Ya disponible en librerías y en la web:
http://www.tundraediciones.es

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