Aunque quizás sea algo más difícil (no imposible) de lograr en la perfumería artesanal y herbal a la que ya estoy acostumbrada, siento una gran admiración por la familia “gourmand” en perfumería.
Cuando tomé el otro día esta fotografía de un precioso tiovivo de época, fueron estas fragancias las que vinieron a mi cabeza. Notas de caramelo, de algodón de azúcar, de almendras garrapiñadas…
Las notas gourmand en perfumería imitan el olor de alimentos, especialmente de dulces (vainilla, caramelo, chocolate, café, postres, frutos secos…) y dan lugar a perfumes muy envolventes, quizás no para todas las pieles. Muchos conoceréis la fragancia pionera de esta nueva familia “Angel” de Mugler que revolucionó el panorama aromático del momento cuando se presentó en 1992. Desde entonces esta familia ha evolucionado de una manera increíble dando lugar a creaciones maravillosas y muy dispares… algunas son como directamente perfumarte con un cupcake o con turrón… otras como ese coco que te recuerda a la playa… otras me huelen directamente a navidad…. otras son licorosas.

Para mi que vengo de la naturaleza y las plantas medicinales, la siento como una familia totalmente de “fantasía” que consigue despertar en nosotros ese lado dulce, divertido, goloso e, incluso, sexy. Yo tengo debilidad por el haba tonka, el cacao y la vainilla. Algunos seguro que buscáis otras cosas como coco, cerezas, chocolate….
Hay tantos perfumes nuevos que quiero probar que pocas veces repito, pero las 3 veces han sido siempre de esta familia.
¿Os gustan? Os leo.
Un perfumado abrazo silvestre.